Preguntas Frecuentes
El render 360° es una imagen fija donde el cliente es un espectador estático (como Google Street View). En Inmersa VR, el cliente tiene libertad total: puede caminar, ver detalles, personalizar elementos y percibir el volumen real a escala 1:1. Es la diferencia entre ver una foto de una casa y entrar físicamente en ella.
Dependiendo de la complejidad y el metraje, el plazo estándar es de 4 a 6 semanas desde que recibimos los planos (archivos CAD o BIM). Entendemos los ritmos del mercado inmobiliario y estamos estructurados para cumplir con lanzamientos de salas de venta o ferias de manera ágil.
Solo necesitamos los planos de arquitectura (plantas, cortes y detalles que quieran mostrar) y las especificaciones de terminaciones (materiales, colores, iluminación). Si ya tienen renders previos, nos sirven de referencia estética para asegurar que la VR sea coherente con su línea gráfica actual.
En absoluto. Nuestras experiencias son guiadas e intuitivas. El vendedor tiene el control desde una pantalla, viendo lo mismo que el cliente. Hemos diseñado la interfaz para que cualquier persona, sin importar su edad o cercanía con la tecnología, pueda disfrutar del recorrido sin complicaciones.
Al contrario, la VR es una fracción del costo de un piloto físico. Mientras que un piloto requiere construcción, arriendo y mobiliario real, la realidad virtual te permite mostrar múltiples tipologías en el mismo metro cuadrado de tu sala de ventas. Además, es un activo digital: puedes actualizar terminaciones en tiempo real, algo imposible en una construcción real.
Esa es una de nuestras mayores ventajas. Si la inmobiliaria decide cambiar un piso o modificar una cocina, actualizamos el modelo digital sin necesidad de demoliciones ni esperas. Esto asegura que la promesa de venta siempre coincida con el proyecto final.
